Absceso pulmonar se divide en primario, que se el desarrolla en tejidos sanos, y secundaro, que es una complicación de otras enfermedades pulmonares.
En el caso de los abscesos primarios la infección se penetra en el tejido pulmonar por vía broncogénica, linfática y hematógenica.
La causa de los abscesos secundarios muy a menudo es la bronquiectasia, el carcinoma broncogénico, la tuberculosis, quistes y actinomicosis. Abscesos causados por estreptococos, estafilococos y por la diferente flora mixta.
Los síntomas. Como distinguir abscesos agudos y crónicos.
El absceso agudo es marcado por una fiebre remitente (con la de repetición de una temperatura menor),
escalofríos, sudoración, dolor de pecho, tos (normalmente seca), a veces con una pequeña cantidad de expectoración mucopurulenta. Lado afectado se queda atrás al respirar. La situación periférica del absceso en la parte correspondiente del pecho, cuando se le golpea determinada monotonía de sonidos de percusión. Respirando con dificultad. Si se rompe un absceso en los bronquios se dilata abundante esputo purulento. En los formularios de flema de tres capas: la mucosa amarillenta, capa de agua en la parte inferior – pus. El olor dulce, a humedad, no ofensivo. Con la cavidad de buen drenaje el absceso se puede vaciar por completo el plazo de 3-4 semanas, y después de otras 2-3 semanas comienza la recuperación.
En algunos pacientes, la cavidad del absceso no se disminue, se engrosan las paredes y el proceso se vuelve crónico. Los pacientes preocupados por la tos con esputo purulento, que tiene un olor desagradable. La temperatura corporal es de bajo grado, en un plazo de esputo puede aumentar en gran medida. Poco a poco, la cara se hinchada, las membranas mucosas visibles se convierten en tono cianótico, los falanges terminales se vuelven más gruesos. En la sangre, se aumenta leucocitosis, de la VSG. Radiográficamente se detectan una o más cavidades que contienen aire.
Las complicaciones más frecuentes de los abscesos, son: bronquiectasias, pneumosclerosis, enfisema, hemorragia pulmonar, sepsis, insuficiencia respiratoria, la amiloidosis de los órganos internos.
El diagnóstico de absceso pulmonar se realiza mediante un examen radiológico, la proyección de imagen, la citología de esputo bacteriológico y repetido, broncoscopia y broncografía. El diagnóstico diferencial se realiza con el cáncer de pulmón, la infiltración tuberculosa, neumonía, bronquiectasias.
El tratamiento del absceso pulmonar depende de la causa, la naturaleza del flujo (aguda, crónica), el microorganismo causal y la sensibilidad de este último a los antibióticos, las enfermedades pulmonares concomitantes. Proporciona tratamiento en un hospital. Se utiliza la broncoscopia,
antibióticos de amplio espectro, teniendo en cuenta la sensibilidad de la microflora, expectorantes, la inhalación. Con la ineficacia de la terapia conservadora, el tratamiento quirúrgico (operación de expulsión del segmento o lóbulo con absceso).
El pronóstico de un tratamiento a tiempo es favorable.